Carmen Aristegui versus los golpes del autoritarismo

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Cuando los funcionarios públicos y políticos son incapaces de gobernar con honestidad, inteligencia, justicia y responsabilidad, recurren a prácticas brutales para someter y callar a aquellos que se atreven a señalar sus actos de corrupción, incompetencia e impunidad.

En un país como México, donde la élite política ha desafiado a millones de habitantes y comete abusos y actos de corrupción que la conducen al enriquecimiento excesivo, a su permanencia en el poder y al control absoluto, cualquier persona se convierte fácilmente en víctima si se atreve a denunciar públicamente ese tipo de conductas aberrantes.

Resulta preocupante el hecho de que México retroceda en materias de respeto a los derechos humanos y a la libertad de expresión. Cada día son más las empresas informativas -periódicos, revistas, portales y noticieros de radio y televisión- que se doblegan y ceden a los caprichos de los poderosos, que callan la verdad y practican la simulación. Las noticias son prostituidas ante la voracidad de los empresarios de la información, incluidos gran cantidad de directivos y reporteros que se corrompen, en perjuicio de la sociedad mexicana.

En el caso del ejercicio periodístico, resulta difícil y hasta comprometedor escribir con la verdad porque uno enfrenta desde intereses de los jefes de Información y Redacción, hasta de los directores y propietarios de los medios de comunicación, de manera que desempeñarse con ética y profesionalismo puede ser no una virtud, sino la catapulta para ser reprimido y sepultado.

Los mexicanos cuentan con gran cantidad de medios de comunicación a nivel nacional, pero la mayoría alineados a las políticas gubernamentales porque dependen de convenios y subsidios o sus directivos son corrompidos por los dueños del poder. Hay que conocer sus contenidos para comprender, ipso facto, la clase de medios de comunicación que son. Se entiende que en un país de funcionarios y políticos corruptos, la policía, los burócratas y hasta la prensa también incurren en esas prácticas.

Recientemente, MVS Noticias despidió a la periodista Carmen Aristegui y a su equipo de colaboradores, quienes investigaban, entre otros temas, los relacionados con la llamada casa blanca de la familia del presidente Enrique Peña Nieto, con valor de siete millones de dólares; la mansión del secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso; los nexos de empresas beneficiadas con las licitaciones federales, como el Grupo Higa; y otros asuntos comprometedores para la clase política mexicana.

En una etapa en la que la imagen del presidente Enrique Peña Nieto se encuentra en sus peores niveles en el país y el mundo, junto con la incapacidad para gobernar y enfrentar casos como el de los estudiantes asesinados de Ayotzinapa, los insultantes actos de corrupción e impunidad y temas que indican un retroceso de la democracia y la implementación del autoritarismo, en un marco próximo a la contienda electoral, resulta que MVS Noticias dio un golpe a la libertad de expresión al despedir a Carmen Aristegui y sus colaboradores.

Se trata de un atentado contra la libertad de expresión y, obviamente, una demostración del poder aplastante que tiene la clase política mexicana contra quienes se oponen a sus conductas o no encajan en sus intereses.

Quienes todavía creemos en el ejercicio periodístico pleno, en la libertad de expresión, sentimos una agresión no solamente por parte de MVS, sino de quienes están atrás, de los funcionarios públicos y políticos que pretenden deshacerse de aquellos comunicadores que investigan y les hacen señalamientos puntuales y directos.

En este camino hay muchos oportunistas que aprovechan el tema Carmen Aristegui para rasgarse las vestiduras y defender una libertad de expresión que jamás han practicado; pero quienes son periodistas auténticos, comunicadores éticos y profesionales, saben que es momento de unir las voces con la intención de protestar contra los enemigos de la democracia, la dignidad humana y el derecho a manifestarse.

Como periodista, siento asco y repugnancia por las actitudes de los dueños de MVS Noticias, quienes finalmente decidieron la prostitución de la información a cambio de las delicias de las prebendas; pero experimento preocupación por el sistema político mexicano aplastante que pretende cerrar las ventanas a las libertades para actuar impunemente y ejercer un poder totalitario en perjuicio de millones de mexicanos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s