Auténtica y bella

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Dedicado a un ser especial y maravilloso, a quien pertenece mi amor

Cuando las flores olvidan su esencia y renuncian a la intensidad de sus tonalidades, al encanto de su fragancia y a la belleza de sus rostros tersos, asoman los pétalos marchitos y los tallos con espinas que reflejan su fragilidad y lo efímero de sus existencias, igual que el mar en sus momentos de turbulencia al optar por el grisáceo que esconde el jade y turquesa de su mirada, o el cielo al perder su fondo azul y las nubes blancas y rizadas o rasgadas por los ósculos y rasguños del viento. Cuán triste es que lo bello pierda su autenticidad, como ha sucedido en la época contemporánea con no pocas mujeres que por moda, adversidad y lucha contra el abuso y el pensamiento masculino, competencia con los hombres, necesidad, prejuicios, ausencia de valores e ignorancia, han sepultado y distorsionado su espíritu femenino. Hoy, ante la falta de ella y él, porque la mayoría compite por las formas, los placeres y las posesiones, más que cultivar virtudes y características propias de su género, resulta aburrido y patético coexistir en ambientes planos, masificados y carentes de principios y sentido. Cuando abriste la morada de tu ser a mi corazón, descubrí con emoción que si bien es cierto eres una mujer que cotidianamente labora y se desarrolla profesional y socialmente, no te contaminas con tendencias grotescas y baladíes de la época; al contrario, conservas tu esencia y los principios que te sostienen y dan valor. Te he mirado exitosa en el mundo, reconocida en tus labores; pero también, no lo niego, mi asombro y emoción no han disminuido desde que te vi en casa con el porte de mujer bella, amable, dulce, risueña, con un vestido demasiado femenino, preparando con alegría los platillos para deleite de nuestros sentidos, y me sentí tan contento en aquel ambiente creado por ti, que me convertí en tu aliado en la cocina y allí, entre alimentos y trastes, conversamos, jugamos y reímos como si se hubiera tratado de protagonizar un capítulo singular e inolvidable. Adornaste, incluso, los platillos con un toque mágico, elegante y femenino. Eso, amada mía, no te hizo sumisa ni esclava de un hombre, como creen innumerables mujeres; te engrandeció y, además, demostraste tu valor femenino y correspondiste con fidelidad a tu naturaleza. Vives con el reflejo de quien eres. No extravías tu rostro ni lo cambias por caretas según las circunstancias y las conveniencias. Eres poesía y cielo. Actúas como sientes y piensas, de acuerdo con tus convicciones. No te embruteces ni te vulgarizas ni rebajas a la categoría de objeto o baratija; tampoco olvidas tu calidad de mujer ni imitas posiciones masculinas que no te pertenecen. Eres tú con tus invaluables tesoros internos y tu belleza resplandeciente, con tu encanto femenino, con tus convicciones e ideales. Eso te distingue y tal vez muchos no lo aprecian ya y hasta te critican y condenan por estar atrapados en el lodazal de sus existencias. Tus manos, bien cuidadas, son femeninas y hermosas, y lo mismo saben dar caricias de amor y ternura que sostener con firmeza, señalar los caminos, enseñar y sostener a los caídos. Maquillas tu rostro, pero sin caer en excesos ni coqueterías que atrapan superficialidades y aventuras pasajeras, ya que te valoras y eres amada, y recibes, por lo mismo, atenciones, sentimientos, detalles y respeto por parte del hombre que te admira y cuyo corazón, lo confieso, late al unísono del tuyo y del universo. Más que las palabras y las promesas que no pocas veces se olvidan, actúas, demuestras tu amor y tus valores con hechos y resultados. Eres una mujer, y eso me emociona, alegra e ilusiona como la primera vez, cuando entré por la puerta de tu ser y expresé “me encantas” y “te amo”. Nunca, ni siquiera sometida por los juicios mundanos, renuncias a tu naturaleza de mujer porque te sientes bendecida, feliz y realizada. Vuelas y no manchas tus alas. El hecho de vivir como mujer auténtica, vida y cielo mío, jamás te ha menoscabado ni restado alegría e independencia, como falsamente sostienen quienes creen que lo femenino es sinónimo de placer efímero y artificialidades o algo arcano e inusual, pasado de moda. Juntos, hemos asistido al paisaje de nuestras existencias, al libro que contiene una historia maravillosa y plena para ambos, y soy testigo, en consecuencia, de que sabes dialogar, divertirte, jugar, reír; pero también actúas con formalidad y firmeza cuando es necesario. Estás preparada para ser intensamente feliz y realizarte plenamente como mujer y el ser humano más maravilloso. Podrán existir millones de mujeres en el planeta, algunas quizá muy hermosas o dueñas de riquezas materiales; sin embargo, jamás voltearía ante la seducción de su coquetería porque tú eres a quien amo, mi musa y el alma que permanece unida a la mía para cruzar los umbrales y llegar a la inmortalidad. Quienes te educaron, deben sentirse orgullosos de la mujer que eres. Dios, como fuente de todo, sonríe porque no le fallas y actúas conforme a tu esencia y con los códigos que te hacen diferente y dan valor. Yo, escritor, te miro cautivado y enamorado, tú lo sabes, y muy agradecido por la bendición de amar a una mujer auténtica, especial y diferente. Eso, mi musa, es una fortuna que recibo desde el cielo porque eres tú y no cualquier hombre tiene la bendición y dicha de contar con el amor de un ser tan femenino, diferente y sublime. Si Dios colocó en ti la fórmula y la fragancia de mujer especial y guardó su secreto en los arcones celestes, en mí depositó un corazón que te admira y está dispuesto a amarte hoy y cada día, aquí, en el mundo, y durante la eternidad, allá, en la gran morada, donde siempre resplandecerá tu alma de mujer hermosa y consentida por quien todo lo creó.

25 comentarios en “Auténtica y bella

  1. La describes como la mejor del mundo, si es así felicidades y qué bien que existan seres humanos tan lindos que merezcan todo el amor y la felicidad.

    Me gusta

  2. estoy de acuerdo contigo, desgraciadamente muchas mujeres han perdido lo femenino y parecen competir con los hombres. Sienten como si ser femeninas las denigrara y colocara como sirvientas o fueran menos.

    Me gusta

  3. Temo que en esta ocasión se me han agotado las palabras que logren expresar, con toda precisión, los sentimientos que en mi ha dejado la lectura de su texto Santiago. Me quedo conmovida.

    Me gusta

  4. Tu amor e inspiración te llevó a armar palabras hermosas, sentimientos hondos e ideas inteligentes, hasta componer un artículo breve perso bello para una mujer que se ha de sentir privilegiada y dichosa. Felicidades, escritor romántico.

    Me gusta

  5. Su arte y distinción se aprecian desde que uno inicia la lectura de sus publicaciones. Un hombre culto, amable y refinado, merece el amor de una dama. Qué fortuna amar y ser correspondido. Siga cultivando su talento y qué mejor que inspirado en el amor de una mujer especial, como la define.

    Me gusta

  6. Ni hablar, este escritor sí que está enamorado, ¿no crees, mi amiga la hija del ingeniero Cross? ¿Ya te escriben tus poemas en la envoltura de las tortillas?”Sí, sí, mi padre, el ingeniero Cross, me dijo que un día tendría un enamorado escritor que tallaría letras y figuras en mi espalda… sí, mis sueños sí se harán realidad”. Jajajajajajajajajajaja.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s