Olvidaba decirte…

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Apunte de bolsillo, dirán algunos; letras simples en una servilleta, pensarán otros… tú y yo sabemos que es algo más

Te escribiré en una servilleta de papel, en el pétalo de una rosa blanca o en la hoja dorada de un árbol que olvidaba decirte que me encanta abrir paréntesis dentro de la vorágine de mis actividades cotidianas, sólo para ir al jardín, tomar un diente de león y soplar con la intención de que sus filamentos te entreguen mi aroma y recuerdes que no estás sola, que te amo y deseo hacerte muy feliz. También omitía comentarte que todos los días, cuando ando  por las calles y las plazas, miro las bancas de hierro y piedra, los aparadores que tantas veces reflejan nuestras imágenes, los sitios arbolados y los rincones donde jugamos y reímos, y me convenzo una y otra vez de que uno, durante la estancia terrena, tiene oportunidad de encontrar un hermoso regalo en la persona que ama y así, juntos, escribir una historia, los capítulos preliminares de un guión maravilloso e infinito porque dos almas unidas por los sentimientos, han ganado un espacio en la inmortalidad, y ahora, lo confieso, me siento afortunado porque en la tuya me encuentro reflejado.

Del consultorio a la tortería

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

“No se preocupen por la alimentación y el hospedaje porque aquí, en Morelia, yo los apoyaré en ese sentido hasta que concluyan su formación profesional”, prometió Gerardo a sus hermanos recién llegados de Zamora, ciudad enclavada al occidente del estado de Michoacán, y así, sin imaginarlo, definió la ruta de su existencia al transitar de médico recién egresado a propietario de un establecimiento de hamburguesas, hot dogs y tortas.

Ya no rasga la piel humana con el bisturí ni expide recetas médicas, como fue su sueño juvenil, cuando se visualizaba como el mejor cirujano; ahora, y desde hace algunas décadas, corta el pan con celeridad y maestría para preparar sus productos.

Afable, siempre con alguna broma a sus clientes, en su mayoría estudiantes universitarios, ha atraído a sus clientes desde 1987, cuando el dueño de Pic´s le traspasó el establecimiento, ya que él, Gerardo, Gerardo Luna Vázquez, era alumno de Medicina en aquella época y trabajaba, como podía, ante los horarios absorbentes de la carrera profesional, en la preparación de tortas de jamón, queso de puerco, milanesa y salchicha, entre otras.

Niño travieso e inquieto, a quien su padre alguna vez rompió el palo de una escoba al golpearlo como escarmiento, fue bautizado por su abuelo como “El judío”, ya que el hombre relacionaba a la gente de ese pueblo, el de Hashem, con los negocios.

Gerardo, a quien su padre llamó Lalo desde muy pequeño, colocaba una mesa afuera de su casa, en la calle, con la intención de vender dulces, papas a la zamorana, frituras, pepinos y toda clase de mercancía accesible a los niños.

Conocido por los estudiantes como don Lalo o don Pic´s, en alusión a su negocio, el hombre reconoce que los disgustos, mortificaciones y problemas hay que arrojarlos al carretón de la basura antes de llegar al negocio, principalmente si es de preparación de alimentos, como el suyo, porque los clientes merecen atención y buen trato, “disfrutar su almuerzo, comida o cena, hacer un manjar de un platillo que en otro lugar podría parecer una simple torta”.

Más del 80 por ciento de sus clientes son estudiantes de Leyes, Medicina y otras carreras profesionales, y el resto, en tanto, personas que regresan porque les agradan la calidad y el servicio, por comer algo de lo que ofrece la lista de especialidades o por la nostalgia que uno lleva, a veces, del ayer, de las horas juveniles, cuando la fórmula de la escuela, las fiestas, los paseos y las ilusiones formaba parte de lo cotidiano.

Don Pic´s admite que los precios de sus productos son accesibles. “Siempre damos prioridad a la atención, la calidad, los precios y el servicio, pues cada cliente es especial para nosotros”,  señala mientras abre un paréntesis dentro de sus actividades imparables.

El hombre bromista se transforma, inesperadamente, no en don Lalo ni en don Pic´s, sino en el médico que recuerda que desde los nueve años de edad participó como ayudante de socorrista en la Cruz Roja de Zamora, donde se involucró, como le gustaba, con el tema de la salud, y así fue como un día, otro y muchos más estudió, en los instantes juveniles, en la facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Tercero de 10 hermanos, don Pic´s conoció los rasgos del hambre y las aspiraciones e ilusiones estudiantiles, los días juveniles que alguna vez han de fugarse para dejar, a cambio, remembranzas, vivencias, claroscuros cual es la vida, y por eso, quizá, es que desde 1987 ha ayudado a los muchachos con menos recursos económicos, quienes posteriormente regresan a pagarle algún adeudo, la pequeña diferencia que quedaron a deber.

La vida le ha enseñado que todo regresa, igual que las cosas que devuelve el oleaje en la desolación de una playa o las hojas que arrastra el viento una tarde otoñal, y es así como ante la caminata de los años y por diversas circunstancia dentro de la trama existencial, de pronto ha habido quien le ha ofrecido apoyo cuando más lo ha necesitado, y es que no pocos de sus clientes de antaño, a los que apoyó y sonrió cuando tenían hambre y necesidades, ahora son personajes dentro de las empresas y la función pública. “Un día, cuando me atropellaron, un abogado reconocido me proporcionó todo el apoyo que necesité, y cuando le pregunté cuánto le debía por sus honorarios, respondió: de ninguna manera, don Lalo. Usted me ayudó cuando era estudiante y tenía hambre. Este apoyo profesional es muestra de mi agradecimiento”.

Sus bromas nunca ofenden ni son obscenas; al contrario, “trato de que ellos, los muchachos, disfruten su estancia en Pic´s y que si tienen presiones por exámenes y otras cuestiones académicas, al menos descubran que la vida siempre ofrece una oportunidad para reír y experimentarla con sabiduría”, explica.

El viento de la tarde otoñal mueve las hojas de las plantas que asoman de los balcones y las maceteras de las casas que se prolongan en el Callejón del Romance, esquina donde se encuentra Pic´s, con sus mesas en el empedrado, al aire libre, que ofrece la vista al acueducto barroco y la Calzada Fray Antonio de San Miguel, del siglo XVIII.

A sus 52 años de edad, don Pic´s, como le llaman todos, asegura que tiene muchos proyectos y que en su itinerario no figura la ociosidad. Al marcharse, camina hacia su motocicleta, acompañado de Laica, su perra de 16 años edad, que con dificultad da un paso y otro más, porque todo, en la vida, afirma don Lalo, ha de concluir; por eso, “como me ha enseñado la tortería, hay que disfrutar cada instante al máximo, sin causar daño a los demás y sí, en cambio, con el propósito de dejar una huella positiva, por insignificante que parezca”.

Pic´s se localiza en Madero Oriente 993, a unos metros del acueducto, el Callejón del Romance y el Jardín de Villalongín, en el centro histórico de Morelia, y da servicio de 8:30 a 18:00 horas y de 19:00 a 22:00 horas, de lunes a viernes. Los domingos permanece abierto de 19: a 22:00 horas. Las especialidades son hamburguesas, hot dogs, tortas, limonadas y malteadas.

Este artículo fue publicado inicialmente en el periódico Provincia de Michoacán

Promesa

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Esta promesa es para ti. Es tan bella y sublime, que me parece increíble que un barquito de papel pueda transportarla en la inmensidad del océano. Ahora creo entender que el amor es superior a cualquier fuerza

Construyo un barco de papel, una embarcación que deseo entregar a las olas turquesa para que la internen por el mar y se convierta en viajera incansable, con tu nombre y el mío inscritos, una carta y una promesa de amor eterno, precisamente con la intención de que la tinta se diluya e impregne al océano. Así, la tinta sepia llegará a las profundidades marítimas, mirará al cielo y navegará por todo el mundo para compartir la intensidad de un amor especial y mágico, con una promesa que pretende cruzar puentes de cristal, recibir polvo de estrellas y llegar hasta la puerta de la eternidad. Quiero que el viento sople y conduzca el barco de papel hasta una playa hermosa, donde al hundir tus pies en la arena blanca y sentir la espuma en tu piel, lo recibas, percibas la fragancia de mi perfume, reconozcas mi caligrafía y leas la promesa que siempre he hecho a tu corazón que late con el mío, a tu alma que también siento en mi interior: te amaré eternamente, te consentiré, te haré muy feliz y formaremos parte de la historia más bella, sublime y conmovedora. Te adelanté el contenido que lleva el barquito de papel, acaso porque te amo tanto y pretendo suprimir las fronteras del tiempo, quizá por creer que el mar y el viento pudieran embelesarse con la promesa que te hago y los sentimientos que te ofrezco, tal vez por desear mirar tus ojos para descubrir nuevamente nuestros reflejos y experimentar en el interior la alegría de recibir el regalo que Dios nos entregó: el amor que cada instante compartimos.

Tomé la servilleta para expresarte mi amor…

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Me cautivas y te amo, con la misma emoción, alegría e ilusión de la primera vez que te lo confesé

Comprobé que estoy enamorado de ti cuando, en el restaurante, fui el único que reservó una servilleta de papel para trazar las iniciales de nuestros nombres, dibujar una flor y escribir “con la emoción, alegría e ilusión de la primera vez, te miro a los ojos y confieso que me cautivas y te amo”. Me percaté de que formas parte de mi vida al sentarme a la mesa de una cafetería, entre gente de mi profesión, y apartar inconscientemente una silla para ti, a pesar de tu ausencia en ese momento. Descubrí, una vez más, que te amo tanto que soy un loco enamorado, un cómplice tuyo en nuestros juegos y travesuras, en las ocurrencias que nos divierten y hacen reír. Me di cuenta de que eres mi tesoro cuando asomé a una fuente de piedra y definí en el reflejo tu rostro y el mío sonrientes, dichosos, y atrás la intensidad del cielo azul. Ahora entiendo, por primera vez, que los claroscuros de la vida, en un enamoramiento, son para fundir dos almas -la tuya y la mía- en un crisol que da como resultado una de las estrellas más hermosas y resplandecientes del cielo.

Enseñanza…

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Tú lo sabes, este texto es para ti porque cada letra es dictado de mi corazón, de mi alma unida a la tuya. Contigo he aprendido que el amor es un regalo del cielo

Contigo descubrí que soy capaz de navegar, escalar el lienzo nocturno y cruzar puentes de cristal para entregar la luna y las estrellas o abrir las cortinas del cielo con la intención de eternizar el amor que siento cuando me enamoro; a tu lado me probé una y otra vez, y me convencí de que uno, al creer que es la otra parte de un alma especial y resplandeciente, tiene ante sí una bendición grandiosa. Nuestra convivencia me enseñó que una relación no ata ni condena, porque resulta más hermoso y pleno compartir y disfrutar el vuelo con alegría, que encadenar; pero también aprendí, no te miento, que los detalles son las flores que embellecen la caminata por el mundo y los luceros que guían a la inmortalidad. Al amarte, comprendí que la alegría, la confianza y la fidelidad no se venden. Cuando te hice mi musa y me convertí en tu escritor, despertaste en mí sueños e ilusiones, el amor más sublime que un ser humano pueda experimentar, y así transformé mis sentimientos en arte, en letras que arranqué de la creación; pero también en hechos, en pequeños actos que a ambos dieron alegría y consuelo, esperanza y fe, confianza y ensueños. En tu compañía, me percaté de que la vida es breve y, por lo mismo, debe experimentarse en armonía, con equilibrio y plenamente, con todos los claroscuros que ofrece, porque la aventura existencial implica asistir puntual a las auroras y los ocasos, quizá a la orilla del mar, en la playa, o tal vez ante una galería nocturna cargada de pequeños faroles, estrellas plateadas que guiñen ante las miradas de los enamorados. Contigo supe que a veces hay que arriesgar, derrumbar esquemas y defender el amor; igualmente, descubrí que aunque la mañana se presente nebulosa y fría, la tarde lluviosa y la noche oscura, siempre habrá un sol radiante y una multiplicidad de luceros que pulsarán en nuestro interior. Al coincidir contigo en este mundo, sé que la historia que protagonizamos y compartimos enriquece nuestras almas y siempre será nuestra, tuya y mía, porque lo que se vive tan felizmente, queda grabado en el ser y en la eternidad. Es una historia inolvidable, bella e irrepetible que ya nos pertenece y latirá en nuestro interior y en la creación. Contigo, insisto, descubrí mi capacidad de amar y alcanzar el cielo.

Lo que he querido para ti…

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

He querido ser el hombre que llene los años de tu existencia con detalles, palabras bellas, capítulos diferentes e historias intensas, no tu rutina ni nota discordante; he deseado dar lo mejor de mí y cada día sorprenderte, no quedar atrapado en las celdas de la costumbre; he anhelado formar parte de tu vida e incluirte en la mía, no pasar frente a ti como forastero de una noche o pasajero de algún furgón anónimo y fugaz; he pretendido jugar contigo, reír mucho a tu lado y compartir la brevedad del mundo con sus auroras y ocasos, la excelsitud del cielo con su inmortalidad, no transformarme en motivo de tu desaliento y tus tristezas. He aspirado consentirte, tomar tus manos, besarte con dulzura y juntos caminar por el sendero más esplendoroso, no conducirte a terrenos desolados y yertos. He intentado abrazarte para que percibas mis sentimientos y sepas que te consolaré cuando lo necesites; besarte, con la intención de que nunca olvides que quienes se aman, comparten una bendición mágica y sublime que los transportará a la eternidad; mirar tus ojos, para reflejarnos y entender que tú y yo somos uno, y que siempre estaré contigo. He querido tomar tus manos con la finalidad de que sientas mis caricias y la firmeza que te sostendrá en los momentos cruentos de tu existencia. Si he tratado de estar contigo, es para unir mi alma a la tuya, consentirte y alegrar tu vida. He tratado de convertirte en mi musa para transformarme en tu amante de las letras y así destilar las notas y palabras más bellas de la creación, como si fueran murmullos arrancados del universo, susurros pronunciados por Dios. Si te he entregado mi amor, es porque así lo siento y para que sepas que en el universo existe tu otra parte y que no estás sola, que Dios se acordó de ti al colocarme en tu corazón.

Lo que disfruto

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Para ti, siempre para ti, porque nuestras almas comparten el palpitar de un amor que promete ser eterno

Disfruto trazar letras, formar palabras y enamorarlas entre sí con la intención de que contraigan matrimonio y reproduzcan textos que lleguen hasta la puerta de tu corazón; me encanta ir a la florería, tocar la delicadeza de los pétalos, percibir su fragancia y seleccionar los ejemplares más hermosos, en mi afán y locura de transformarlas en detalles para ti; me gusta la lluvia porque imagino que tú y yo caminamos por las calles, en las plazas, tomados de las manos, sonrientes, al mismo tiempo que las gotas deslizan por nuestros rostros y empapan la ropa que portamos. Gozo cuando admiro el balanceo incansable de las frondas que una tarde otoñal reciben los besos del aire, pero también me agrada hundir los pies en el barro para sentir el pulso del universo, acaso porque así te siento a mi lado cuando por alguna causa no te encuentras conmigo. Me fascinan la vida y el paraíso, tal vez porque aquí, en el mundo, compartimos el amor e incontables capítulos, y allá, en el regazo de la creación, suscribiremos nuestros sentimientos e historia. Me alegra e ilusiona contar las estrellas en el lienzo nocturno, quizá porque al contabilizarlas reconozco el sendero para llevarte al cielo y entregarte mi amor eterno.

Pedrito, el mentiroso

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Pedrito, el pastorcillo, disfrutaba mucho cuando engañaba a los aldeanos con la supuesta presencia de un lobo que pretendía devorar su rebaño. Cómo reía cuando los hombres acudían a su auxilio y lo descubrían burlón. Volvía a gritar y los vecinos del pueblo, convencidos de que verdaderamente se encontraba la fiera ante el muchacho, regresaban en su búsqueda para salvarlo y nuevamente lo descubrían mofándose de ellos.

Tras repetir sus mentiras, a la siguiente mañana apareció el lobo ante Pedro, quien gritó despavorido sin lograr la ayuda de los aldeanos, que coincidieron en que se trataba de una nueva mentira. El animal devoró varias de las ovejas y hurtó otras para la cena, según el relato infantil. El pastor aprendió que la mentira trae, al final, consecuencias negativas.

Cuando los niños escuchan la narración, aprenden que las mentiras son negativas y que igual que aconteció con Pedro y su rebaño, pueden representar problemas muy serios en la vida; sin embargo, en México parece que a algunas personas, cuando eran menores, sus padres les leyeron “El príncipe”, de Nicolás Maquiavelo, “El arte de la guerra”, de Sun Tzu, las lecciones del poder y otras obras que enseñan a ejercer control y dominio sobre los demás sin importar los medios.

Lamentablemente, esos niños crecen con la ambición de conquistar el poder para manipular a la sociedad y enriquecerse a niveles escandalosos, sin que les importe que millones de familias carezcan de alimentos y medios para subsistir o enfrentar enfermedades.

El síndrome de Pedrito es común en muchos funcionarios públicos y políticos mexicanos, quienes mienten a la sociedad con cinismo y descaro, como ya es costumbre, verbigracia, con la promesa de no incrementar las tarifas eléctricas y los precios del gas, diesel y gasolina, y al poco tiempo realizar ajustes que definitivamente lesionan la economía nacional.

La corrupción, el desinterés y la incapacidad de autoridades y políticos han provocado desorden en las variables económicas que tanto lastiman y denigran a los más de 120 millones de mexicanos que coexisten en un país resquebrajado por innumerables problemas.

En medio de inseguridad, burocracia, corrupción, impunidad, rezagos, miseria, injusticias e ilegalidad, las autoridades siguen con su táctica de mentir a los mexicanos. Sólo hay que lanzar el anzuelo al océano gubernamental para extraer algunas piezas que bien pueden examinarse, como es el caso de la llamada reforma energética, de la cual, al defenderla el mandatario nacional y sus colaboradores, prometieron que beneficiaría a los mexicanos, que las acciones redundarían en ahorros significativos, que incrementarían la productividad, que habría ahorro significativo, versus la dolorosa realidad que periódicamente entrega a la población un paquete con el aumento doloroso y perverso en los precios de los combustibles y el gas o en las tarifas eléctricas.

¿Por qué mentir a los mexicanos y prometer desarrollo, cuando las políticas gubernamentales tienden a destruir a las empresas generadoras de empleos y riqueza, a las familias y al país? ¿Cuál es el afán de declarar a favor de la población y en los hechos actuar en su contra?

Resulta que poco antes del cambio de horario -esquema, por cierto, que definitivamente no contribuye al ahorro de energía-, y  después de sus celebraciones tradicionales de noche de muertos, los mexicanos regresan al mundo de los vivos, al país de los que padecen las consecuencias de la sumisión ante un gobierno ambicioso, autoritario e insensible, y en lo sucesivo, aunque les hayan prometido lo contrario, tendrán que ser más austeros porque la Comisión Federal de Electricidad aumentó sus tarifas, medida que afectará a hogares con niveles de alto consumo y comercios e industrias, es decir a quienes invierten sus capitales, generan empleos y contribuyen, a traves de sus impuestos, al engrandecimiento de la nación, y claro, también a acrecentar las fortunas de aquellos que pellizcan recursos al presupuesto público.

De acuerdo con el comunicado de la Comisión Federal de Electricidad, con relación a octubre pasado, este mes de noviembre las tarifas para el sector industrial presentarán aumentos del 5.6 al 7.2 por ciento.

En el caso del sector comercial, las tarifas registran aumentos del 3.3 al 5 por ciento de octubre pasado al actual mes de noviembre. En tanto, la tarifa de uso doméstico de alto consumo, presenta un ajuste al alza de 3.3 por ciento, también de octubre a noviembre de 2016.

Si se relacionan los incrementos de noviembre de 2016 con las que se encontraban vigentes en el mismo mes de 2015, se notará que se trata de porcentajes del 25 al 30 por ciento para el sector industrial, del 17 al 23 por ciento en el caso de los comercios y del 17 por ciento para el uso doméstico de alto consumo.

La Comisión Federal de Electricidad justificó los incrementos al argumentar que los insumos que utiliza en la generación de energía han presentado aumentos sustanciales en sus precios, ante lo cual habría que preguntar cuáles son los beneficios que la clase política mexicana ofreció a la sociedad.

Con bastante orgullo y presunción, la paraestatal asegura que no se registrarán cambios en las tarifas domésticas de bajo consumo, pues “cerca del 99 por ciento de los hogares en México se encuentran” en ese rango, lo que equivale a 35.5 millones de clientes.

En realidad, si alguien se atreve a afirmar que millones de hogares mexicanos estarán exentos de tan lastimoso aumento, hablará con ambigüedad y cierta perversidad porque si bien es cierto que no se encuentran incluidos en las nuevas tarifas, es innegable que tendrán que pagar mayor cantidad de dinero al comprar alimentos y toda clase de mercancía debudi a que industriales y comerciantes aumentarán los precios de sus productos si no desean perder utilidades y quebrar.

Pedrito volvió a mentir a un pueblo distraído, totalmente enajenado con el teatro que les ofrecen la televisión y las redes sociales, sólo que el peligro que se proyecta sobre la nación mexicana será peor que las travesuras del pastorcillo o la devastación que provocó el lobo que devoró las ovejas.