El globo, los universitarios y la vejez

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Recientemente, en una universidad privada de Morelia, capital de Michoacán -entidad situada al centro occidente de México-, un grupo de jóvenes entró en una dinámica liderada por uno de sus profesores, con resultados bastante negativos, preocupantes y vergonzosos.

El ejercicio consistió en suponer que varios hombres, cada uno con diferente profesión, viajaban en un globo aerostático y de pronto, por alguna causa, enfrentaron una situación emergente que los obligó a tomar la decisión de arrojar a uno de ellos con la intención de aligerar la carga de la nave y así salvar las vidas de la mayoría.

Los universitarios se dividieron en equipos de trabajo con la idea de protagonizar la historia y explicar, al final, la justificación de sus decisiones. En cada caso, la tripulación estaba integrada por un médico, un ingeniero, un abogado, un contador público, un arquitecto y un sacerdote. Uno de ellos, en el ejercicio, tendría que ser sacrificado.

El profesor solicitó a los alumnos razonaran la decisión de cada grupo porque tendrían que defenderla y justificarla con argumentos inteligentes. La mayoría de los estudiantes, en cada equipo, eligió al sacerdote como víctima y candidato de ser lanzado desde el globo aerostático.

Mientras actuaba el equipo en turno, los otros, sus compañeros, murmuraban entre ellos, se mofaban o se distraían con los mensajes que enviaban y recibían en sus celulares. En realidad tenían mayor interés en sus asuntos sociales que en la clase.

Cuando el maestro y algunos alumnos más aplicados interrogaron a la mayoría sobre las razones que los motivaron a elegir al sacerdote en el sacrificio de dar la vida por los demás, coincidieron con desdén en que se trataba de un hombre dedicado a predicar estupideces y que, además, era un hombre viejo, un anciano inservible que robaba oxígeno, tiempo y espacio a los jóvenes.

Asombrados, el profesor y su reducido número de estudiantes aplicados, preguntaron qué los hacía suponer que el sacerdote era viejo, y ellos respondieron que la mayoría de los ministros son de edad avanzada.

Recalcaron con desdén que la gente vieja es basura y sobrante en las sociedades de la hora contemporánea y que, en consecuencia, debería de hacerse a un lado o ser eliminada para no quitar el oxígeno y las oportunidades que pertenecen a las generaciones jóvenes.

Más allá de creencias religiosas y doctrinas, resulta preocupante que jóvenes universitarios de una institución de prestigio, sientan repugnancia por los ancianos, por la gente que envejece, y hasta desee su muerte por el simple hecho de considerarlos basura humana y estorbos.

Significa que no pocos de esos jóvenes que hoy estudian en instituciones universitarias privadas, algún día, cuando sean profesionistas y se encuentren al mando de empresas o se desempeñen como funcionarios públicos o políticos, tomarán decisiones crueles en perjuicio de las personas débiles y viejas, les atravesarán los pies y les cerrarán puertas y ventanas.

No solamente no respetan a los ancianos que hoy transitan por las calles o encuentran en sus rutas, casi siempre entristecidos y desolados, como quien cuenta las horas postreras de su existencia, sino son estúpidos al no respetar a sus padres ni recordar que un día, ante la caminata de las manecillas, también arrugarán sus rostros y sus cabellos cambiarán a tonos plateados o caerán irremediablemente, y peor porque quienes viven en el vacío no siempre tienen la dicha de coronarse y probar el sabor de la vejez.

Tal soberbia, rompe límites y resbala a la estulticia y la perversidad. Lamentablemente, como ellos, existen muchos jóvenes que creen que el mundo les pertenece, cuando solamente es el paso de un sueño llamado vida, y lo que cuenta, en verdad, es el bien que se hace a los demás.

México no necesita engreídos e imbéciles. Esos abundan en la política, en las cantinas y en todas partes. La nación requiere seres humanos auténticos y completos, responsables y honestos, comprometidos consigo y con el momento histórico que les tocó vivir.

En nuestras disertaciones cotidianas, mi padre y yo coincidimos una y otra vez en que la infancia, adolescencia y juventud son parámetro de una sociedad, de manera que si una generación es educada y respetuosa durante la primavera de su existencia, innegablemente sus padres son personas con calidad humana; al contrario, si prevalecen las bajezas y la perversidad, reflejarán lo infrahumano de sus progenitores.

Quizá existen otros jóvenes que estudian y trabajan, honestos, comprometidos consigo y con los demás, capaces de emprender acciones nobles y orientadas al engrandecimiento de la humanidad y sus países; pero también es verdad, como en el caso de dicha institución universitaria, que hay personas capaces de cometer atrocidades contra los más débiles.

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

 

 

7 comentarios en “El globo, los universitarios y la vejez

  1. Condenable que esos jóvenes universitarios se expresen de esa manera de los ancianos, son tan tontos que no recuerdan que no falta mucho para que empiecen a envejecer y más seguramente con sus vicios desvelos.

    Le gusta a 1 persona

  2. yo vivo en Morelia y de veras que me he dado cuenta de que hay muchas personas jóvenes que maltratan y ven mal a las personas jóvenes. Yo soy joven y estudio en una universidad y la verdad me avergüenza que en mi generación haya de esa clase de gente que no piensa que un día también será vieja y estorbará a los que vengan. Yo admiro mucho a la gente que se preocupa por los ancianos. Nosotros tenemos a mi abuelita en casa y cómo la cuidamos y respetamos, cuando no esté con nosotros la vamos a extrañar mucho.

    Le gusta a 1 persona

  3. Psicología y Reflexiones, @psicologiayreflexiones:
    Antes de criticar a los “Muchachos de ahora”, analicemos a los “Padres de ahora”. Lo segundo es el resultado de lo primero.

    Escritor, totalmente de acuerdo con usted: “…si prevalecen las bajezas y la perversidad, reflejarán lo infrahumano de sus progenitores.”

    Le gusta a 1 persona

  4. SANTIAGO ES MUY CIERTO LO QUE HOY EN DIA PIENSAN LOS JÓVENES, DESGRACIADAMENTE SON EL RESULTADO DE UNA SOCIEDAD QUE HA PERDIDO LO VALORES , NO SE EN QUE TIEMPO CAMBO I EL QUE LOS PADRES SEAN MANIPULADOS POR LOS HIJOS O COMO LOS PADRES QUE NO LES DIERON TIEMPO NI CUIDADOS A SUS HIJOS SE DEJARON MANIPULAR PARA COMPENSAR EL HECHO DE DEJAR A SUS HIJOS EN GUARDERÍAS O AL CUIDADO DE PERSONAS AJENAS A SU FAMILIA , POR LO TANTO ESTA NUEVA GENERACIÓN DEBE DE TOMAR CONCIENCIA DE QUE LOS QUE AHORA SOMOS VIEJOS PARA ELLOS TAMBIÉN FUIMOS JÓVENES Y ELLOS TAMBIÉN LLEGARAN A LA VEJES, DESDE NIÑOS SE LES DEBE INCULCAR EL RESPETO Y VER A LOS VIEJOS COMO SÍMBOLO DE SABIDURÍA POR SUS TANTAS VIVENCIAS , TAL COMO NOS EDUCARON A NOSOTROS.

    Le gusta a 1 persona

Responder a Elsa Lomelí Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s