Un tanto de ti y de mí

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

¿Cómo temer al paso del tiempo si tú y yo, al sentirnos un tanto de ti y de mi, probamos el sabor de la eternidad?

Es, tal vez, miedo de cerrar los ojos y quedar dormido, no verte más y no contemplar tu mirada de espejo y tu sonrisa de niña. Temor, quizá. de permanecer atrapado en los sueños y no pronunciar más tu nombre de ángel ni disfrutar, como ahora, tu sabor a mundo y cielo. O acaso es que no quiero que pasen las horas y los días que se llevan mi vida, nuestro tiempo, la historia que compartimos, a otras fronteras, a sitios distantes. Me es difícil aceptar que en algún momento de hoy o mañana, no lo sé, se diluya mi existencia como se acaban los instantes una noche de verano. Admito que es mi miedo de pensar en no estar contigo por unos años si un minuto cualquiera, al cerrar los ojos, quedara cautivo en otro sueño. Es mi ignorancia humana la que, al escuchar tras la puerta el aliento del tiempo, me obliga a escribirte un poema apresurado, antes del otro instante o de la siguiente hora, para expresarte, como la primera vez, que me cautivas y me siento enamorado de ti, capaz de construir un puente de cristal o una escalera para llevarte a nuestra casa. Innegable es que si existe la promesa de un cielo inmortal, y tú y yo, al amarnos, lo percibimos desde la profundidad y el silencio de nuestras almas, no hay motivo para temer la caminata de los instantes. Guardo en mi memoria nuestra historia, tu rostro y el mío, como el tesoro más bello y sublime que esconde un cofre, un relicario, una caja secreta, en un ropero o en un sitio especial. No obstante, al sumergirme en mí cuando soy tú, descubro que el tiempo y el espacio son una ilusión, un manto que cubre el mundo, porque la luz es inextinguible, igual que el aliento que Dios envía a través del aire y la lluvia, y similar al amor que me une contigo. Así es como las sombras y los temores se disipan y aparecen, en sustitución, la alegría, el encanto y la ilusión de un amor prodigioso e inmortal.

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

 

14 comentarios en “Un tanto de ti y de mí

  1. Me enamora todo lo que escribes, Santiago…seguramente porque tienes ese don que Dios da a los artistas y sabes llegar al corazón y hacer que se sientan tus textos. Eres un encanto, escritor.

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  2. Escritor, es tan grande el temor a la incertidumbre de vida que resulta irremediable esa sensacion de desesperanza de tener, sentir y vivir a la persona que amamos. Sé de lo que nos comparte. Lo sé bien; sin embargo, confieso que justo en este momento llegan sus palabras como bálsamo para el ser, seguir, buscar, continuar… y aplaudo el bello estilo de hablarle a su musa para darle certidumbre de su amor.

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