Renuncia

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Renunciemos a ser chatarra que naufraga del pasado y asfixia el presente. No seamos ruinas de otros días ni sombras de episodios consumidos. Desterremos las tristezas, el dolor, los fantasmas y la amargura que navegan en la turbulencia de la corriente existencial. Despertemos a una mañana nueva, ajena a temores, mediocridad y resentimiento, y si es noche, iluminemos a nuestro alrededor y dejemos huellas indelebles. Olvidemos rencores pasados, lo que pudo hacerse y no se llevó a cabo. Abandonemos los caballos desbocados en los que andamos cotidianamente. Confinemos las pesadillas, las superficialidades y la perversidad, para liberarnos de los grilletes y las mazmorras que son, en realidad, el verdadero infierno. Derrumbemos los muros que alguna vez, un día y otro, construimos con los ladrillos y la mezcla de nuestros prejuicios, banalidades, apetitos, egoísmo, temores, hábitos y estulticia. Tendamos puentes con la intención de no precipitarnos al abismo. Renunciemos a las notas discordantes, a las plastas monótonas, para hacer de nuestras horas una historia bella, prodigiosa e inolvidable. Todo queda atrás. Nada es permanente. Los capítulos de antaño son eso, ayer, recuerdos, imágenes que se desvanecen, acontecimientos con sus luces y sombras, sentimientos buenos y malos, realidades e ilusiones. Evidentemente, es hermoso, en determinado instante, hacer un paréntesis dentro de la jornada existencial para evocar los rostros, instantes y detalles más bellos de nuestra historia pasada. El ayer obsequia dulces sensaciones al ser y concede el privilegio de asimilar lecciones. El presente, en tanto, es el momento actual, tan fugaz, por cierto, que entre un suspiro y otro se suma al inventario de las horas pasadas. Más allá de las consecuencias de nuestros sentimientos, ideas y actos de hoy, desconocemos el rostro con que se presentará el futuro ante nosotros. El momento de vivir libremente y con plenitud es ahora, y no con las falsas apariencias publicitarias referentes a que la felicidad y el éxito consisten en poseer la mejor residencia, el automóvil más elegante y las joyas y los viajes de mayor costo. Las burbujas que brotan de la intimidad de la tierra y revientan en los manantiales al sentir las caricias del aire y la mirada de una mañana soleada, no envidian a las cascadas ni la inmensidad marítima, cubierta de colores jade y turquesa, porque se saben irrepetibles, disfrutan cada instante y cumplen su misión al sumar y multiplicar sus formas minúsculas para formar ríos caudalosos que regalan, a su paso, colores, fragancias y vida.

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

2 comentarios en “Renuncia

  1. Cada palabra encierra una gran verdad y belleza. Se necesita conciencia y coraje para tomar la determinación de soltar el apego al pasado, al dolor y las emociones que nos atan. Felicidades Santiago, m
    aestro de las letras.

    Me gusta

  2. Cada palabra encierra una gran verdad y belleza. Se necesita conciencia y coraje para tomar la determinación de soltar el apego al pasado, al dolor y las emociones que nos atan. Felicidades Santiago, maestro de las letras.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s