Se fueron muchas historias

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Alguien pretende desdibujar los trazos del maestro. Tiene interés en mutilar el lienzo,  contaminar los tonos de la paleta, alterar las notas del pentagrama, voltear el sentido de los poemas y distorsionar las historias. Su táctica consiste, estos días, en borrar sonrisas, confundir rutas, barnizar la alegría con los colores del dolor y la tristeza, eliminar destinos, enlodar la arcilla y la esencia. cortar puentes y presentar desfiladeros insondables y oscuros. Es alguien compuesto por una multiplicidad de rostros, nombres y apellidos, con poder, que siempre tuvo un plan siniestro para despedazar a las familias, a las instituciones, a las sociedades, a la humanidad, y generar divisiones y enfrentamientos entre los opuestos. Son quienes pretenden suplantar al uno, al artista de la vida. Es la élite que propició que la gente se escupiera a sí misma y se transformara en plástico, en concreto, en petróleo, en superficialidad, en porquería. Con el rapto de la salud y la vida, destruyen, enlutan, desequilibran, controlan. Se apoderan de todo. Y lo celebran y lo saben. No desconocen que con la gente, partieron y se rompieron innumerables historias sin relatar. Con los ancianos, se fueron otros días, épocas de antaño, costumbres y momentos que apenas ayer eran realidades y sueños. Con las mujeres y los hombres ausentes, perdimos trozos de diversidad, riqueza incalculable y originalidad. Con la infancia perdida, se desvanecieron sonrisas naturales, algarabía, juegos, inocencia y mañanas prodigiosas. Con los artistas que hoy faltan, se derrumbaron las quimeras y se apagaron los luceros de la noche. Con los enfermos que perecieron un día, otro y muchos más en la confinación y la táctica del aislamiento y la incomunicación, murieron las alegrías, la fe, la esperanza, las ilusiones. Los juegos de la vida quedaron incompletos. Con los adolescentes y jóvenes que abordaron los furgones con destino a otras fronteras, se fortalecieron los espectros de la generación perdida y aparecieron el luto, la tristeza y el dolor. El desconsuelo tiene figura. Con las preguntas e incógnitas, se multiplicaron los signos de interrogación y la falta de respuestas. Con los padres y las madres que a cierta hora enfermaron y sucumbieron, se multiplicaron los huérfanos desprotegidos, el luto, la desesperanza, la miseria y la soledad. Con la ambición desmedida de una élite poderosa y de apariencia indestructible que tiene bajo su control gobiernos, finanzas, ciencia e información y que anhela adueñarse del planeta y de la voluntad humana para someterla a niveles despiadados de explotación en un orden mundial totalmente injusto, el virus alterado en laboratorios y cultivado en zonas estratégicas para su inmediata propagación global, ha propiciado que las familias e instituciones se desmoronen y que haya faltantes, ausencias que lastiman. Con la denigración de los sueños, la esperanza, los sentimientos nobles, las ilusiones, la libertad, la fe, las ideas y la diversidad, empezamos a agonizar y perder la vida. Alguien -una élite cruel y poderosa, un grupúsculo en exceso ambicioso- pretende alterar y borrar rostros, nombres y apellidos, historias, valores, alegría, ideales, amor, remembranzas de un ayer apenas real hace algunos meses, sentimientos e inteligencia,  precisamente con el objetivo de masificar, controlar y explotar a la humanidad. Y nosotros, como individuos, familias, sociedades e instituciones, somos responsables, en amplio porcentaje, de que tales pillos estén destazando a una parte de la humanidad, al preferir los apetitos y superficialidades y arrojar a la basura los sentimientos nobles y los valores, al dar a los hijos y menores de edad aparatos costosos para distraerlos ante nuestra ausencia de amor y creatividad para atenderlos, al encender a la nodriza llamada televisión que criticó y ridiculizó desde hace décadas el bien y los conceptos positivos y normalizó y justificó el mal, al practicar la simulación y utilizar la táctica del engaño e innumerables antifaces, al perder identidad y el sentido de la vida, al carecer de proyectos reales. Ellos, los miembros de la élite que hoy somete a la humanidad, siempre han tenido un plan y no desconocen la ruta que hay que seguir para apoderarse del planeta, sus recursos y su gente. Es hora de despertar y reaccionar antes de que alguien conduzca a los rebaños humanos a los abrevaderos de la desmemoria y, aterrados, débiles y fragmentados, olvidemos quiénes somos y estiremos los brazos para recibir dócil y voluntariamente los grilletes o seamos empujados a abismos de los que surgirán nuevos dioses a los que tendremos que rendir tributo y estar agradecidos. Alguien intenta disolver nuestra historia e identidad a través del cargamento que esconde una enfermedad totalmente manipulada y dirigida. Como que tienen la aspiración ruin de suplantar los colores de la vida, las fragancias y las tonalidades que, al inicio, Dios o el principio creador aplicó magistralmente.

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

10 comentarios en “Se fueron muchas historias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s