Historias de la Cámara de Comercio de Morelia: Circular 8

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Los nombres y apellidos, las cosas, los acontecimientos, las fechas y los rostros de antaño naufragan en la desmemoria, en las páginas amarillentas y quebradizas, en las hojas sueltas y fragmentadas, en los recuerdos incompletos, en las imágenes rotas. Son historia olvidada o fracturada.

En alianza con los años, con las manecillas del reloj que giran inagotables, el recuerdo y el olvido arrugan los documentos, los rasgan, y lo que no está escrito, lo que se vivió, finalmente se desvanece en los minutos postreros de la gente, se diluye en las tumbas frías y desoladas.

Todo, al final, queda preso en el ayer, en los otros días, y lo que no se registra y conserva, se pierde, queda recluido en mazmorras oscuras, tras los barrotes de la amnesia y del extravío de la razón. A veces, alguien intenta recordar, tejer o rescatar la historia, a pesar de que sus partes sean trozos, pedazos que deambulan con muletas, en el afán de descubrir el sentido de la vida y sus cosas y dar respuesta a tanta interrogante.

Hoy, al pasear y escudriñar los muchos días del ayer, es preciso caminar por los pasillos, corredores y recintos de la casona antigua de cantera que pertenece a la Cámara de Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Morelia*, donde, en medio de rumores y silencios, se perciben el eco y las fragancias de otra gente.

Refiere la tradición que, desde su fundación, en 1895, por el ferretero alemán Luis Andresen, y su protocolización, en 1896, por el hacendado Ramón Ramírez Núñez, ambos respaldados por los hombres de negocios más importantes de la época, la Cámara de Comercio de Morelia tuvo participación constante e intensa en los acontecimientos y en la historia de México.

Y así lo respalda, verbigracia, la Revista Social Ilustrada de la Banca, Comercio, Industrias y Profesiones del Estado de Michoacán, escrita e impresa en 1930 por Agustín Vega y dedicada al presidente de la República Mexicana, Pascual Ortiz Rubio, al tratar, entre otros temas, el relacionado con la Circular número 8, elaborada por los directivos de la entonces Cámara Nacional de Comercio, Agricultura e Industria de Morelia.

El libro establece que la institución “ha venido haciendo sentir su influencia dentro de los intereses que representa, logrando colocarse en situación de hacerse escuchar por todas las fuerzas vivas de la República”, principalmente en una época complicada para México que venía de un estallido social, en 1910, con sus posteriores luchas y traiciones entre generales y grupos interesados en apropiarse del poder.

La publicación establece que, “en la actualidad”, la institución “tiene en estudio varios problemas de gran trascendencia para el país, y ha realizado iniciativas tan importantes como la de su Circular número 8, del año próximo pasado”, es decir de 1929, “en la que anticipándose a las declaraciones últimas que hizo el señor general Calles”, en esos días presidente de México, “respecto del Agrarismo, pidió que todas las instituciones similares hicieran un esfuerzo para que el problema agrario fuera resuelto en todo el país, pidiendo a sus distintos gobiernos locales y al Federal, que se pusiera un plazo más o menos corto en el que, sin lesionar intereses, quedase cumplido el reparto de tierras”.

De esta manera, “la Circular de referencia causó gran impresión en todos los círculos a donde fue remitida, y en muchos estados se hicieron las gestiones que contenía la iniciativa, con magníficos resultados”, y cita: “otras iniciativas de grande importancia, y que han sido aprobadas por todas sus similares, han sido llevadas a cabo en esta época, por lo que la Cámara Nacional de Comercio, Agricultura e Industria de Morelia ocupa un lugar prominente entre las instituciones de su género”.

Evidentemente, el documento citado, al referirse a agrupaciones similares y de su género, contemplaba las cámaras comerciales, agrícolas e industriales que en esa época había en el país, convulsionado por los estragos de la revolución de 1910 y la posterior lucha por el poder.

Y aquí se citan algunos ejemplos de las reuniones que celebraron, en su momento, los comerciantes, agricultores e industriales de Morelia, quienes trataron el tema y lo asentaron en las actas correspondientes.

En reunión de consejo del 10 de enero de 1930, fue leído por los comerciantes de Morelia el comunicado que la Cámara de Comercio de Zacatecas dirigió al Presidente de la República, de acuerdo con el contenido de la Circular número 8, e indicaba que estaba dispuesta a secundar la labor de los empresarios de la capital de Michoacán. La Cámara de Comercio de Morelia respondió que confiaba recibir la cooperación de esa agrupación homóloga una vez que Pascual Ortiz Rubio tomara posesión como mandatario nacional. Con similar estilo, los comerciantes morelianos respondieron a otras Cámaras del país, las cuales se sumaron y fortalecieron gradualmente la propuesta contenida en la Circular número 8.

La Circular número 8 resultó de tal importancia, que el propio Enrique Creel Cuilty, quien gobernó Chihuahua en el período 1907-1910, y fue secretario de Relaciones Exteriores de 1910 a 1911, fundador y presidente del Banco Minero de Chihuahua en 1882, del Banco Agrícola e Hipotecario de México en 1901 y del Banco Central de México en 1903, y líder de la Asociación de Banqueros de la República Mexicana en 1899 y vicepresidente de la compañía del Ferrocarril Kansas City México y Oriente, entre otros cargos, escribió a la Cámara de Comercio, Agricultura e Industria de Morelia, en febrero de 1930, cuyos consejeros asentaron por escrito: “si tenemos pensado todavía proponer al señor Presidente de la República algunas reformas a la Ley Agraria, pudiendo nuestra iniciativa acompañarse con los estudios que terminará el próximo mes de marzo y que publicará en forma de libro, del cual nos remitirá varios ejemplares. Túrnese al señor licenciado don Eduardo Laris Rubio para que se sirva contestarla en el sentido de que insistiremos y que se está estudiando la mejor forma de presentarnos al señor Presidente de la República, agradeciéndole además su inteligente colaboración”.

Un mes más tarde, en marzo de 1930, Enrique Creel expresó, a través de una misiva leída y asentada en uno de los libros de actas de la Cámara de Comercio de Morelia, que “celebra que hayamos continuado la buena labor de propaganda acerca de reformas al agrarismo, enterándose de nuestra resolución de dar cuenta de ellas al señor Presidente de la República; que igualmente, la Cámara Nacional Agrícola de México ha iniciado trabajos idénticos y que por correo remitirá diez ejemplares del folleto Agricultura y agrarismo“.

En marzo de 1930, la Cámara Nacional Agrícola de México lamentó “que no hayamos concurrido a la Convención Agrícola que debió celebrarse el día 10 del propio febrero y que por la prensa tienen conocimiento de los trabajos de esta Cámara, encaminados a resolver satisfactoriamente el problema agrario; insisten en que se nombre en la capital, persona que lleve la voz de esta Cámara para cambiar recíprocas impresiones”. La institución moreliana invitó a Alfredo Noriega y Salvador Cortés Rubio a convertirse en sus representantes ante dicha asociación agrícola.

Inmersos en los asuntos agrícolas, ellos, los consejeros de la institución, bajo el liderazgo de Bernardino F. Peraldí Carranza, quien por cierto fue sobrino de Venustiano Carranza Garza, presidente de México en el período 1917-1920, coincidieron, en una de sus reuniones de mayo de 1930, “dirigirse a las Cámaras de Comercio del Estado, rogándoles nos remitan a la mayor brevedad posible una lista de los principales propietarios de fincas, con el fin de unificar su criterio en materia agraria y procurar la cooperación de todos los trabajos que a ese respecto está llevando a cabo esta Cámara”.

Por cierto, el 22 de octubre de 1930, la Cámara de Comercio de San Luis Potosí dio a conocer a la de Morelia que se dirigió al Presidente de la República con la finalidad de respaldar la Circular número 8.

El 16 de junio de 1931, el presidente de la República, Pascual Ortiz Rubio, comunicó a los miembros de la Cámara de Morelia que su administración estudiaba “la manera de resolver la difícil situación del país”, y que “el problema agrario no se dará por terminado mientras se soliciten tierras”.

Los problemas agrarios continuaban. El 10 de febrero de 1933, el presidente de la institución, Rafael Ramírez Jones, informó acerca de los asesinatos de Miguel Ponce de León y Felipe Castañón, cometidos por los agraristas, motivo por el que propuso, con el apoyo del consejo directivo, dirigir una nueva comunicación a los mandatarios nacional y estatal con el propósito de solicitarles el desarme de tales grupos.

No se doblegaron los comerciantes e industriales morelianos ante las circunstancias adversas de la nación. Defendieron su posición respecto a terminar el conflicto en el campo y agilizar el reparto agrario, con el apoyo constante de las asociaciones camarales y su Confederación. Y así se adelantaron, en sus propuestas, a los acontecimientos que entonces y años más tarde se registraron en México. 

Bien conviene enumerar los nombres de algunos de los empresarios que participaron en la elaboración de la Circular número 8 y de otros estudios y propuestas de trascendencia municipal, estatal y nacional, quienes demostraron arrojo y diversas ocasiones enfrentaron caprichos e intereses de la clase política: Miguel Herrejón Patiño, Bernardino H. Peraldí Carranza, Rafael Ramírez Jones, Vicente Barba y Casillas, Vicente González, Francisco G. Laris, Agustín Lagüera, Manuel Ruiz, Jesús Hurtado, José Román, Rafael Calderón, José Ramírez, Aurelio Delgadillo, Salvador Isla, Luis Ramírez, Pastor Castro Tinoco. Eduardo Laris Rubio, Agustín Martínez, Miguel Ramírez Munguía, Rafael Vallejo, Camilo Tron, Enrique Margaillan, Teófilo Jaubert, Enrique Gutiérrez, Heliodoro Durán y Leopoldo Sistos.

* Morelia es capital del estado de Michoacán y se localiza al centro-occidente de México. La antigua ciudad de Valladolid, hoy Morelia, fue fundada el miércoles 18 de mayo de 1541

Santiago Galicia Rojon Serrallonga es autor de diversos libros, entre los que destaca “123 años de historia, Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Morelia”, publicado en el año 2019

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyrigh

Foto de la Casa de Cristal: cortesía de Víctor Armando López Laderos y/o La Plana Noticias

Foto de la Revista Social Ilustrada de la Banca, Comercio, Industrias, Agricultura y Profesiones del Estado de Michoacán: K. Galicia

5 comentarios en “Historias de la Cámara de Comercio de Morelia: Circular 8

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