Ya no están

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Se fueron los que vivieron otros tiempos, los que sabían relatar historias, los que estuvieron aquí, en el mundo, antes que nosotros. Ya no están. No miro más sus rostros nostálgicos ni percibo sus aromas a madera y vejez. Se marcharon. Dejaron listas con nombres y apellidos ausentes, asientos vacíos y palabras y voces que jamás volveremos a escuchar. Disponían de espacios y tiempos para hacer sus tareas y narrar sus recuerdos, lo que les tocó presenciar, lo que aprendieron y lo que olvidaron. Tal vez a unos aburrían sus historias repetidas, mientras a otros, en cambio, les provocaban mofa y risa sus tropiezos, ocurrencias, ingenuidades, torpezas y olvidos; pero siempre, no lo dudo, sintieron, actuaron y pensaron con bondad. Era gente buena. Te cubrían si tenías frío y te convidaban de su platillo si padecías hambre; aunque ellos, hombres y mujeres, renunciaran a lo poco que tenían. Se fueron. Los vimos pasar una, otra e innumerables veces, en un sentido y en otro, y con frecuencia no los comprendimos. Se fueron con sus biografías. Eran de otro tiempo. Poseían otras herramientas. Pertenecieron a las generaciones de las cartas y los timbres postales, de las damas y los caballeros, de las familias reunidas en torno a una mesa en el comedor, del amor y el respeto a los demás. Los perdimos. Ya no están. Algunos de nosotros, en la infancia, conocimos a sus antecesores, sobrevivientes de épocas más lejanas, y hasta les preguntamos por sus días y sus años, o como yo, que, a los de mayor edad, a los centenarios, en mi niñez, los interrogué si habían platicado con gente de postrimerías del siglo XVIII, y me contestaron que sí. Estremecí y lloré al escucharlos, en la primavera de mi existencia, porque así llegué a otras estaciones que parecían inaccesibles y lejanas. Quizá hubiera tendido un puente entre unas generaciones y otras para llegar al principio de todo, al paraíso, a la fuente infinita. Por ellos, viajé al pasado, a la historia, a los otros días. Tampoco se encuentran con nosotros. Se fueron antes. Pronto, ante la caminata de los años, ocuparemos su sitio y seremos, entonces, los viejos, los de otras generaciones ya rotas y náufragas, a quienes casi nadie deseará escuchar por repetir las historias, titubear y no recordar. Y si nosotros ayudamos a los mutilados, a los que no veían, a los que no sabían leer, a los que tenían hambre y enfermedades, a las mujeres ancianas que viajaban de pie en el tranvía o en el camión, quizá, por los barnices que han aplicado a las generaciones modernas, tan alejadas de las familias y los sentimientos nobles, la mayoría preferirá comunicarse a través de sus equipos cibernéticos y de otros tantos inventos, que estirar las manos solidarias y derramar bienestar, o probablemente evitarán, como lo comprobamos en las calles, frenar el automóvil lujoso para cedernos el paso. No lo sabemos. Lo sospechamos y, quizá, sentimos terror. Y también nos iremos. Y más tarde, al consumirse sus años, ellos, los de ahora, se irán igual que nosotros y los de antaño. Hemos cubierto y finalizado el álbum con las estampas que coleccionamos. Allí se reúnen nuestras historias. Se fueron. Nos vamos. Se irán. Ya no están.

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

6 comentarios en “Ya no están

  1. Cómo disfrute este texto. Me recordó a mi abuela, con sus historias de fantasmas y a mi papá contando “En mi juventud, Coyoacán estaba muy lejos, salía un autobús diario para ir allá “. Cuanta melancolía! Yo, sin darme cuenta, he comenzado a contar relatos a mi hija. La vida se repite y se va muy pronto.

    Le gusta a 2 personas

    • La vida huye y no vuelve más, Mónica. Cada instante es único e irrecuperable. Vivamos en armonía, con equilibrio y plenamente, aunque a veces parezca complicado. Y ya imagino a tu abuela con sus pláticas e historias, y a tu papá con sus recuerdos. Gente buena que transmitía enseñanzas, historias y relatos a sus descendientes. Saludos.

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s