Coincidió el hoy con el ayer y el mañana

SANTIAGO GALICIA ROJON SERRALLONGA

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

El hoy pintaba, cada día, los rincones del mundo, derramaba perfumes, esculpía formas y aplicaba sabores, cuando de improviso, al voltear atrás, descubrió la presencia sigilosa del ayer, oculto entre piedras y varas dispersas en un paraje umbrío, quien le expresó: “a diferencia tuya, querido presente, que decoras los instantes y conviertes los espacios en bellos remansos que poca gente aprecia y disfruta, en mis rincones sombríos deambulan incontables hombres y mujeres, intoxicados por el arrepentimiento, la confusión, el dolor, la amargura, los recuerdos, la tristeza y los sentimientos, las oportunidades, los pensamientos, las vivencias y los sueños desperdiciados y perdidos. Están rotos. Los percibo incompletos, totalmente irreconocibles. Lloran y se aferran a permanecer encadenados en mis celdas, tras los barrotes que ellos fabrican cotidianamente. Son esclavos de sí mismos y, no obstante, me culpan. Ofrezco estampas pasadas y es grato, algunas veces, mirarlas, revisar los detalles y recrearse, con la idea de reconocerse, abrazar a quienes estuvieron con uno y con otro, recordarlos con amor yjustificar la existencia, la caminata por el mundo; sin embargo, esta gente, en femenino y en masculino, en minúsculas y en mayúsculas, no busca los minutos y los años inolvidables, maravillosos e irrepetibles, sino el veneno de los remordimientos, la melancolía y el sufrimiento inútil. Aquí, conmigo, renuncian voluntariamente a su presente y a su futuro. No saben que la vida es un fluir incesante”. El hoy, al escuchar a su hermano -el pasado-, lamentó tanto dolor humano, y prosiguió su tarea de decorar el mundo con la idea de atraer a las personas ante la oportunidad de vivir plenamente, en armonía y con equilibrio, cada momento. Tenía la certeza de que el hoy, en el mundo, es un ensayo y un paréntesis para experimentar la vida con sus luces y sombras, y el antecedente, en otros planos, de un paraíso sin final. Inmerso en sus cavilaciones, el hoy percibió la presencia del futuro, quien, con un morral pletórico de burbujas, sueños, promesas e ilusiones, arrojaba semillas que el viento arrastrba a rumbos inciertos. Ofrecía, a los ilusos, puentes de cristal, quimeras, lechos mullidos, costales con optimismo desbordante que navegaban en embarcaciones frágiles sobre mares impetuosos y durante noches de tormenta. Los barcos y las lanchas del futuro transitaban repletas de gente qu asomaba distraída y perpleja, con ansias de huir del ayer y del hoy para entregarse, por completo, a sus anhelos, ambiciones y sueños. Eran espectadores, no protagonistas, de los instantes y los años que fluían inagotables y escapaban irremediablemente con pedazos de vida. El hoy observó el panorama completo y, a pesar de que se supo uno con el ayer y con el mañana, porque el tiempo es una realidad humana, terrena y material, y no etérea ni infinita, sonrió y repitió para sí, con la esperanza de que sus palabras llegaran hasta alguien, que si las personas comprendieran que su realidad inmediata es el presente y lo experimentaran en armonía, con equilibrio y plenamente, en su interminable juego de sí y no, con sus auroras y ocasos, innegablemente aprenderían a ser dichosas y se realizarían hasta irradiar lo que verdaderamente son y ocultan tras capas de ignorancia, ambición desmedida, prejuicios y estulticia. Continuó matizando la vida con la esperanza y la ilusión de que mayor número de hombres y mujeres aceptaran su invitación a disfrutar el hoy, el presente, con su grandioso patrimonio de alegrías y tristezas, amaneceres y anocheceres, ascensos y caídas, risa y llanto, encuentros y desencuentros. Se sabía artista incomprendida. Poca gente, en realidad, entinde que el hoy es el presente, la pauta que momentáneamente le pertenece para vivir su biografía y trascender en todo sentido. El presente es aquí y ahora, es un hoy que alguna vez fue futuro y que de pronto se convierte en ayer, en pasado.

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13 comentarios en “Coincidió el hoy con el ayer y el mañana

  1. Muy hermoso tu texto Santiago para hecernos pensar en vivir el presente si mas pues lo que paso dejarlo atraz y el futuro nadie lo conoce .hay que vivir el hoy y ahorita sin mas .

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  2. Saludos. Agradezco a profundidad que haya usted leido lo que he publicado en “Lecturasyensayos.com.mx”. Yo soy lector de sus artículos y admiro su manejo del lenguaje y la armonia entre fondo y forma. Ademas, los temas tratados son de interés humano. Me ha dado un gusto muy especial enterarme que es periodista. Yo soy adulto realmente mayor, tengo más de ochenta años de los cuales, exactamente cuarenta fui periodista, área en la que desempeñé casi todos los puestos y a la que amo y respeto. Soy tambien psicólogo, pero ante todo, me siento periodista. Reciba usted mis sinceros respetos al escritor que es usted y le agradezco el deleite que me proporcionan sus escritos.

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