Nosotros

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Cuando sentí alegría al verla tan feliz y celebré, jugué y reí a su lado o experimenté tristeza al notarla afligida y le ofrecí mis brazos y enjugué sus lágrimas, entendí que ya no no éramos ella y yo separados, sino nosotros, fundidos en un amor que trasciende la concepción humana y que quizá Dios, al colocarnos en el mundo, ya tenía concebido para embellecer su cielo

Tú y yo somos nosotros. Nosotros significa tú y yo, la vida y los sueños, el día y la noche, tu risa y la mía, el mundo y el cielo, el amor y las ilusiones. Ya no es soledad. No son destinos apartados ni caminos desiertos. Es compartir tus cosas y las mías, un destino, instantes, sentimientos, capítulos de un guión, nuestra historia. Es percibirte en mí y que me sientas en ti. Al pronunciar nosotros una mañana nebulosa y fría, pretendo que las ráfagas del viento lleven mis palabras a los confines del mundo y el universo para que al anochecer, las estrellas alumbren nuestra caminata al firmamento. Entiendo que por nosotros hay una unión especial, un amor inextinguible, una compañía permanente, y que nuestros sueños y vivencias, alegrías y tristezas, ilusiones y desilusiones, triunfos y fracasos, luces y sombras, pertenecen a ambos, los compartimos y ya no sentimos soledad y dolor durante los momentos de angustia y desencanto. Al decir nosotros, un abrazo prolongado es para trasmitir nuestro amor o darnos apoyo y consuelo. No estamos solos. Somos tú y yo, nosotros, los de ayer, hoy y mañana. Quizá un día, al descender el telón, cuando la flama de nuestras existencias terrenas se extinga, tu nombre aparecerá en alguna cripta y el mío en otra; sin embargo, siempre serán eso, lápidas frías, ausentes de sentimientos, porque nosotros guardaremos las horas, los días y los años de encuentros y coincidencias, alegrías y amor, locura y juegos, realidades y sueños, y eso, musa mía, nos hará ricos aquí y allá. No importará que nuestros labios, ojos y manos queden separados, al final de nuestra jornada mundana, hasta convertirse en polvo, ceniza, recuerdo u olvido porque habremos diseñado y edificado puentes a fronteras y rutas de ensueño, mágicas y sublimes. La eternidad se construye desde el mundo a través del amor, la alegría, los sentimientos, las ilusiones, los valores y las huellas indelebles que se dejan al transitar en el sendero. Al ser tú mi musa, mi dama en el mundo y mi ángel en el cielo, la criatura femenina que me acompaña en mis juegos y horas de creación y soledad, y yo tu amante de la pluma, el caballero que experimenta el sentimiento más fiel y puro por ti, el hombre capaz de escalar la cumbre y que te abraza en los momentos de dicha y en los minutos de aflicción, tocamos los hilos etéreos de Dios y acaso sin darnos cuenta, andamos en un camino que sin duda conduce a la morada. Ahora somos nosotros, tú y yo.

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Secreto de un amor

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

De nadie podría ser amante de la pluma porque sólo tengo una musa, y eres tú. Compartimos un gran secreto

El secreto de este amor consiste en despertar y dormir enamorado de ti, como si cada día fuera el primero y el único para abrazarte y sentir los latidos de nuestros corazones, besar tus labios y llevar conmigo tu sabor, mirar tus ojos y descubrirnos juntos, tomar tus manos, impregnar tu fragancia y percibirte a mi lado. Es sentirte conmigo, ser fiel y pensar en ti, aunque en ese momento cada uno permanezca ocupado en sus tareas. Es llegar a tu encuentro con la misma emoción, alegría e ilusión del día en que te declaré mi amor. Es cerrar la puerta a la rutina, el enojo, la infidelidad, el resentimiento y las dudas. Es decorar tu existencia con detalles, procurar tu alegría, reír contigo y limpiar tus lágrimas y retirar las piedras del camino si es preciso. Es admirarte y respetarte. Es convertir tu felicidad en la mía. Es construir escalones, caminos y puentes con la intención de conectar al mundo con el cielo para así compartir una historia sin final. Es diseñar esferas con sueños e ilusiones, pero también liberarlos con el objetivo de transformarlos en vivencias, realidades, anécdotas. Es acompañarnos siempre. Es hacer de nuestros días jornadas maravillosas e inolvidables, y del destino que anhelamos un sueño conquistable. Es nacer cada instante. Es darse cuenta de que aunque mi vida podría continuar sin ti, siempre te dibujaría e inventaría porque ya formas parte del pulso de mi ser. El secreto de este amor consiste en que eres mi musa y yo, en tanto, tu amante de la pluma, fórmula que sólo tú y yo entendemos y sentimos.

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Un poema para ti

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

… en cuanto tracé las primeras letras en la libreta de apuntes, descubrí tu presencia y comprendí que una musa y su amante de la pluma fueron creados por Dios con una arcilla especial, sin duda para regalar al mundo el brillo de las estrellas y el resplandor del cielo. Al percibirte en mí e inspirarme en ti, supe que un escritor entrega su amor fiel a su musa 

Quiero construir poemas no con las letras de la cotidianidad, sino con las palabras de mis sentimientos, porque la dedicatoria tendrá tu nombre. Deseo escribir a tu lado para que las páginas en blanco ofrezcan capítulos mutuos, una historia maravillosa e inolvidable, nuestros sueños y realidades. Pretendo arrancar el susurro del oleaje, los rumores del aire, los murmullos de la vida, el lenguaje del universo, las voces del silencio y los cantos del cielo para embellecer mi vocabulario y cuando te hable al oído y cada día te declare mi amor, me reconozcas e identifiques en las profundidades de tu alma. Anhelo que cada momento seas mi musa para así tomar tu mano y juntos redactar el guión de un romance de ensueño, plasmar las palabras de un enamoramiento sin caducidad, trazar la locura de un amor. Confieso que al escribirte, busco en el abecedario las letras más bellas y consigo en el diccionario palabras elegantes y suaves, dignas de ti, precisamente para que sepas que soy yo, tu escritor, quien las funde en un crisol especial. Inspirado en ti, escribo el poema más dulce, hermoso y subyugante, quizá para dejar constancia de que la relación entre una musa y su amante de la pluma es mágica porque Dios, al crearlos, les concedió la promesa y el regalo de palpitar en una sola alma, y quien no lo crea, que guarde silencio para que escuche nuestras voces en el lenguaje de la vida, el universo y la creación.

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Lo que he querido para ti…

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

He querido ser el hombre que llene los años de tu existencia con detalles, palabras bellas, capítulos diferentes e historias intensas, no tu rutina ni nota discordante; he deseado dar lo mejor de mí y cada día sorprenderte, no quedar atrapado en las celdas de la costumbre; he anhelado formar parte de tu vida e incluirte en la mía, no pasar frente a ti como forastero de una noche o pasajero de algún furgón anónimo y fugaz; he pretendido jugar contigo, reír mucho a tu lado y compartir la brevedad del mundo con sus auroras y ocasos, la excelsitud del cielo con su inmortalidad, no transformarme en motivo de tu desaliento y tus tristezas. He aspirado consentirte, tomar tus manos, besarte con dulzura y juntos caminar por el sendero más esplendoroso, no conducirte a terrenos desolados y yertos. He intentado abrazarte para que percibas mis sentimientos y sepas que te consolaré cuando lo necesites; besarte, con la intención de que nunca olvides que quienes se aman, comparten una bendición mágica y sublime que los transportará a la eternidad; mirar tus ojos, para reflejarnos y entender que tú y yo somos uno, y que siempre estaré contigo. He querido tomar tus manos con la finalidad de que sientas mis caricias y la firmeza que te sostendrá en los momentos cruentos de tu existencia. Si he tratado de estar contigo, es para unir mi alma a la tuya, consentirte y alegrar tu vida. He tratado de convertirte en mi musa para transformarme en tu amante de las letras y así destilar las notas y palabras más bellas de la creación, como si fueran murmullos arrancados del universo, susurros pronunciados por Dios. Si te he entregado mi amor, es porque así lo siento y para que sepas que en el universo existe tu otra parte y que no estás sola, que Dios se acordó de ti al colocarme en tu corazón.