Declaración

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Si te declaro mi amor con frecuencia, es porque me emociona escuchar tu respuesta. Es una alegría que no cesa, una ilusión que no se apaga, un enamoramiento que no cambio

Si no existieran las estrellas, ¿me acompañarías una y otra noche a mi taller de artista para convertir la bóveda celeste en pinacoteca? ¿Me ayudarías a fundir luceros plateados con la intención de colgarlos en el universo? ¿Caminarías todas las tardes a mi lado con el objetivo de anticiparnos a la noche, sentarnos en una banca de hierro o piedra y contemplar, embelesados, el encanto de nuestros sueños e ilusiones? Si no volviera más la lluvia, ¿irías conmigo a la fuente para arrojarnos agua, jugar y transformar cada gota en perla de cristal? Si no hubiera flores, ¿unirías tus manos a las mías para dibujarlas en los jardines, deslizar los pinceles sobre sus pétalos y aplicarles la fragancia de tu perfume? Si el mundo fuera desierto, ¿cincelarías a mi lado los rostros de la naturaleza? Si muriera el canto, ¿me inspirarías para componer poemas? Si fuera tu amante de la pluma, ¿te agradaría ser mi musa? Si la alegría y la risa permanecieran ocultas, ¿te encantaría que juntos las descubriéramos y liberáramos? Si la idea del amor no perteneciera a la realidad, ¿aceptarías compartirme la riqueza de tus sentimientos y que mi corazón latiera con el tuyo? Si alguien dijera que la inmortalidad es una fantasía, un sueño, ¿te atreverías a ir conmigo en su búsqueda? ¿Construirías, a mi lado, un puente para cruzar abismos y llegar a la morada? Si carecieras de nombre, ¿te gustaría que te llamara trozo de cielo? Si no te lo hubiera planteado antes, ¿aceptarías volar a mi lado, libre y plena, hacia las fronteras del cielo, para amarnos eternamente? Si no conocieras mis declaraciones de amor, ¿aceptarías se aurora en mi ocaso y anochecer en mi alba? ¿Te gustaría ser el sí y el no de mi vida?

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

En cada gota de lluvia

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

Sólo para ti

En cada gota de lluvia quiero depositar un sentimiento especial, un deseo, una promesa de amor, un detalle, para que así, cuando el aguacero empape tu cabello y tu rostro, sientas mi presencia y descubras el mundo bello y mágico que te ofrezco y pretendo conquistar para ti. Cada gota, al deslizar en tu piel, significará, no lo olvides, un regalo, una caricia, un beso tierno, el encuentro de nuestras miradas, palabras románticas y capítulos inolvidables e intensos. También deseo colocar en cada estrella un secreto, tu sonrisa y la mía, los destellos de tu alma, la alegría que compartimos, nuestros sueños y realidades, el juego de un amor especial e inagotable. Por añadidura, anhelo insertar mis sentimientos en cada filamento de diente de león, en las hojas de los árboles y en todos los pétalos de flores minúsculas y mayúsculas, para que cuando el viento te los entregue por tu ventana, reconozcas mi fragancia y percibas mi presencia y el amor que te doy cada instante.

 

TROZOS DE VIDA… Un día

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

A ti, con quien comparto el más bello y excelso de los sueños

Una mañana, al caminar entre la arboleda, sobre una alfombra de hojas y flores que la lluvia y el viento nocturno arrancaron, mis sentimientos y reflexiones, tú lo sabes, estaban dedicados a ti, cuando de improviso descubrí el colorido y la sencillez de algunos pétalos de fugaz existencia. Recogí la flor que me pareció más hermosa y digna de ti, y sobre su textura escribí “te amo”. Mi intención fue entregártela como símbolo de mi amor y fidelidad. ¿Cómo es posible que un escritor regale trozos de una flor desprendida por las caricias de las gotas y los ósculos del aire de la noche y la madrugada, cuando tiene la facultad de transformar las palabras en arte, poesía y romance?, preguntarán algunos. Soy un niño, no lo desconoces, y, por lo mismo, prefiero jugar, reír, soñar y hacerte feliz con detalles cotidianos que con rostros falsos que suelen esconder pretensiones insanas. Al entregarte la inocencia de una flor con la inscripción de mi amor, quise que conservaras sus pétalos entre las hojas de un libro para que un día, al descubrirla y mirarla de nuevo con su fragancia y lozanía perdidas, pero con mi sentimiento grabado en su colorido ya tenue, recuerdes que la belleza, las apariencias y las cosas son pasajeras y que el sentimiento que me inspiras y te ofrezco para hoy, en el mundo, y después, en la eternidad, es permanente, fiel y superior a todo lo temporal porque viene de la esencia, de tu alma y la mía. Reirás encantada al comprobar que el amor, como el tuyo y el mío, es sublime, bello, permanente y esplendoroso por tratarse de un regalo del cielo. Si entonces ya no me encuentro en este plano, estoy seguro de que contemplarás las alturas, cerrarás tus ojos y me percibirás en tu interior, en tu ser, en medio del silencio, con la promesa de que reservaré un espacio para ti en la inmortalidad, y si aún permanezco a tu lado, no dudo que correrás a abrazarme para sentir el amor que compartimos y forma parte de nuestra historia. La flor policromada y fragante podrá marchitarse, pero la constancia de nuestro amor, inscrita en sus pétalos, nunca se extinguirá, porque ya late en ti y en mí.

TROZOS DE VIDA… Gotas de lluvia

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

A ti, cuyo reflejo me cautiva al descubrirte en las gotas diáfanas de la lluvia

No soy de los que se encierran huraños en su habitación, mientras contemplan desde la ventana los rayos y la tormenta, para maldecir una mañana, una tarde o una noche nebulosa y fría que influye en su estado de ánimo. Prefiero compartir con la vida su encanto, belleza, juegos y travesuras para un día, al mirarme al espejo, definir no el rostro de quien desperdició su estancia en el mundo, sino al ser humano extraordinario, intenso, feliz e inolvidable. Es por eso, quizá, que hoy salté la cerca con la intención de recolectar gotas de lluvia. No me importó empaparme. ¿Alguna vez abriste un paréntesis para admirar las gotas de la lluvia? ¿Verdad que son perlas brillantes y diáfanas que descienden del cielo como regalo de Dios? Son demasiado bellas. ¿Conoces el motivo por el que las reúno? En cada una descubro los latidos de tu corazón, la brillantez y profundidad de tu mirada, el resplandor de tu alma, la dulzura de tus labios, tu perfil, tu sonrisa, tus manos, las ilusiones y los sueños que compartimos, nuestra historia de amor. Si las recolecto es porque anhelo definirte y estar siempre junto a ti, y si las deposito en un estanque es con el objetivo de que al encontrarme contigo, nuestro reflejo se una al de los árboles que asoman ufanos y al del cielo que nos cubre, porque creo que así se abrirán las puertas de la eternidad que albergará el amor que compartimos y grabará nuestros nombres con la expresión mágica y sublime: tú y yo.