El encanto y la magia de los blogueros

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

A mis amigos y colegas blogueros

Ser bloguero tiene un encanto. Se trata de un privilegio, una aventura, una pasión. Es la libertad de publicar textos e imágenes en espacios que estimulan la creatividad, el ingenio, la originalidad, el esfuerzo y hasta la capacidad de presentar un tema de actualidad e interés -el que sea-, cautivar la atención y compartir algo de sí con ciertas llaves y candados. Es cultivar alcatraces, orquídeas, tulipanes y rosas con no muchas herramientas y formar un jardín excelso y magistral. Hay blogueros que dedicamos los días y los años de nuestras existencias al arte, a las letras; otros, en tanto, al pensamiento, a la razón; muchos más a la belleza, a las modas, al ejercicio físico, a la gastronomía, a los viajes, a la música, a la pintura, a la ciencia, a la fotografía, a los animales, a las plantas, a la economía, a la política y a la enseñanza. La mayoría de los blogueros, al menos los que tengo registrados, respetamos nuestros trabajos y publicaciones, a excepción de algunos pillos que plagian obras y las presentan como de su autoría. Me encanta la labor que realizamos los blogueros. En estos días, cuando el llamado coronavirus parece ensombrecer y desmantelar a la humanidad, innumerables artistas, intelectuales y personajes públicos se han ausentado de los escenarios y son incapaces, incluso, de enviar mensajes de esperanza, fe y optimismo a su público, a la gente que los alimenta. Ellos están ansiosos de cámaras, aplausos, reflectores, fama y dinero. Nosotros, los blogueros, somos, parece, más auténticos y libres, y aquí y allá estamos presentes con nuestras publicaciones, felices de que hombres y mujeres, en todo el mundo, tengan la atención, el detalle y la amabilidad de leer nuestras aportaciones. Respeto mucho a mis compañeros blogueros, de tal manera que desde hace tiempo me prometí no participar en ningún concurso que obligue, para registrarse, a la enumeración de cierto número de páginas. Todos los blogueros valen mucho. No podría proponer a algunos como mejores candidatos y dejar a otros fuera. Hoy rindo un homenaje a mis colegas blogueros y reconozco el esfuerzo cotidiano que llevan a cabo para publicar sus textos e imágenes. Con certeza puedo asegurar que seguiremos presentes con nuestros lectores, a pesar del viento y de las tempestades, de los momentos soleados y de los instantes nublados. Lo que hacemos es auténtico, al natural, con lo mejor de nosotros.

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

Agradecimiento

Santiago Galicia Rojon Serrallonga

El agradecimiento es la flor que embellece el jardín, la estrella que resplandece en el firmamento, la actitud y el estilo de vida que engrandecen a los seres humanos. Es la diferencia entre lo burdo e ingrato de aquellos que sólo ambicionan aplausos y reflectores, y la modestia y sencillez de quienes se entregan a los demás a través de lo que hacen. No me gustaría resbalar a lo primero. Es la razón por la que hoy deseo agradecer a mis lectores la atención que tienen con mis textos, los cuales trato de escribir con calidad. Por respeto a mí, a mi obra, a la plataforma de wordpress.com y a mis lectores y seguidores, todos los textos que publico en este espacio, breves o extensos, son originales y se encuentran registrados en la oficina de derechos de autor, lo que garantiza de mi parte que las publicaciones que les comparto son auténticas y legalmente protegidas. Respeto a mis lectores y a mis colegas escritores y blogueros. Hoy sólo pretendo agradecer a todos la lectura de mis textos y el respeto a los mismos, e invitarlos a que continuemos juntos por esta senda. Gracias.

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright